Durante años, invertir en Estados Unidos ha sido una estrategia para quienes buscan diversificar, acceder a nuevos mercados y construir patrimonio en dólares. Pero hoy, para algunos inversionistas latinoamericanos, la conversación es mucho más amplia.
Ya no se trata únicamente de dónde obtener rentabilidad. También importa dónde construir patrimonio, desarrollar negocios, acceder a nuevas oportunidades y pensar en el futuro familiar.
Una reciente publicación de Funds Society destaca precisamente esta tendencia: el renovado interés de los grandes patrimonios latinoamericanos por el programa EB-5, en un contexto de mayores restricciones migratorias en Estados Unidos. Leer la noticia completa en Funds Society
Más allá del componente migratorio, el fenómeno revela algo importante: cada vez más familias están pensando en Estados Unidos como parte de una estrategia patrimonial de largo plazo.
¿Qué es el programa EB-5?
El EB-5 es un programa migratorio estadounidense que permite a determinados inversionistas extranjeros solicitar la residencia permanente si cumplen requisitos específicos de inversión y creación de empleo.
Actualmente, el programa contempla una inversión de US$800.000 en determinadas áreas o proyectos elegibles, mientras que en otros casos el monto requerido es de US$1,05 millones. Además, la inversión debe contribuir a la creación o preservación de al menos 10 empleos permanentes de tiempo completo para trabajadores estadounidenses, de acuerdo con las condiciones del programa.
El programa también puede beneficiar, bajo los requisitos correspondientes, al cónyuge y a los hijos solteros menores de 21 años del inversionista.
Sin embargo, es importante aclarar algo: EB-5 no significa simplemente comprar una propiedad a cambio de una residencia.
Es un programa migratorio con requisitos legales, financieros y de inversión específicos. Por eso, cualquier persona que esté considerando esta alternativa debe contar con asesoría profesional especializada.
Lo interesante para el mundo de las inversiones está en lo que representa el programa: la posibilidad de conectar capital, movilidad y planificación familiar dentro de una misma estrategia.
¿Por qué está creciendo el interés?
El contexto actual ayuda a explicar parte de esta tendencia.
Estados Unidos atraviesa un periodo de mayor control migratorio. Al mismo tiempo, el país continúa buscando atraer inversión extranjera y capital productivo.
En este escenario, programas como EB-5 adquieren relevancia para determinados inversionistas que buscan alternativas migratorias vinculadas a la inversión.
Funds Society señala que durante el año fiscal 2025 se presentaron 6.660 peticiones EB-5, la cifra más alta desde la entrada en vigor de la reforma de 2022. La publicación también estima que el programa movilizó alrededor de US$5.300 millones durante ese periodo. Funds Society: EB-5 y los patrimonios latinoamericanos
Estas cifras muestran que existe un flujo importante de capital internacional interesado en Estados Unidos cuando la inversión puede formar parte de una estrategia más amplia.
Pero EB-5 es solo una pieza del panorama.

El patrimonio también se diversifica geográficamente
Cuando hablamos de diversificación, normalmente pensamos en diferentes tipos de activos: acciones, bonos, fondos, negocios o propiedades.
Sin embargo, también existe otra dimensión: la diversificación geográfica.
Para un inversionista latinoamericano que concentra la mayor parte de sus activos en su país de origen, invertir en otro mercado puede representar una forma de distribuir parte de su exposición económica.
Estados Unidos resulta especialmente relevante por el tamaño de su economía, la profundidad de sus mercados financieros y el peso internacional del dólar.
Según los datos citados por Funds Society, el dólar representó el 57,13% de las reservas internacionales de divisas asignadas a nivel global al cierre del primer trimestre de 2026. Ver análisis de Funds Society
Esto no significa que invertir en dólares o en Estados Unidos elimine los riesgos. Ningún mercado funciona así, por mucho que internet intente vender esa fantasía.
Significa que el mercado estadounidense continúa teniendo un peso considerable dentro de la economía global y puede ser relevante para determinadas estrategias de diversificación.
¿Dónde entra el real estate?
Aquí aparece uno de los vehículos que más interés genera entre los inversionistas internacionales: el real estate.
Una propiedad en Estados Unidos puede tener diferentes objetivos.
Puede ser una vivienda, una segunda residencia, un activo generador de ingresos o una inversión pensada para el largo plazo.
Pero para un inversionista internacional, también puede representar una forma de tener exposición a un mercado diferente y construir activos en dólares.
La clave está en entender que comprar una propiedad e invertir estratégicamente en real estate no son exactamente lo mismo.
La primera decisión puede partir de una propiedad que parece atractiva.
La segunda comienza con una pregunta:
¿Qué quiero conseguir con esta inversión?
Si el objetivo es generar ingresos, habrá que analizar el potencial de renta y los gastos asociados.
Si se busca crecimiento patrimonial, será necesario estudiar factores como ubicación, demanda, desarrollo económico y horizonte de inversión.
Si se busca diversificación, habrá que evaluar qué porcentaje del patrimonio tendría sentido colocar en ese mercado.
La estrategia debe venir antes que la propiedad.
Florida: un mercado que continúa en el radar
Dentro de Estados Unidos, Florida mantiene un atractivo particular para el capital internacional.
Miami y Orlando, por ejemplo, ofrecen características diferentes.
Miami cuenta con una fuerte conexión empresarial e internacional y funciona como uno de los principales puntos de conexión entre Estados Unidos y América Latina.
Orlando, por su parte, tiene una economía estrechamente vinculada al turismo, entretenimiento, servicios y crecimiento poblacional, factores que han contribuido al interés de inversionistas inmobiliarios.
Esto significa que no existe una única manera de invertir en Florida.
Un inversionista puede buscar una propiedad para generar ingresos.
Otro puede estar interesado en una segunda residencia.
Otro puede priorizar la apreciación potencial del activo.
Y otro puede estar construyendo una cartera inmobiliaria diversificada.
Por eso, la pregunta no debería ser simplemente “¿qué propiedad compro?”
Debería ser:
“¿Qué papel quiero que esta propiedad tenga dentro de mi patrimonio?”
Una visión que va más allá de la rentabilidad
Una de las principales diferencias entre una inversión aislada y una estrategia patrimonial está en el horizonte de tiempo.
Cuando pensamos únicamente en rentabilidad, es fácil concentrarnos en cuánto puede producir una inversión durante los próximos 12 meses.
Pero cuando hablamos de patrimonio, la mirada cambia.
Puede incluir preguntas como:
- ¿Dónde están concentrados mis activos?
- ¿En qué moneda tengo la mayor parte de mi patrimonio?
- ¿Qué porcentaje está invertido en bienes raíces?
- ¿Qué oportunidades quiero mantener abiertas para mi familia?
- ¿Qué mercados quiero conocer?
- ¿Cuál es mi horizonte de inversión?
Estas preguntas no tienen una respuesta universal.
Cada inversionista tiene circunstancias, objetivos y niveles de riesgo diferentes.
Lo importante es entender que construir patrimonio internacional requiere planificación y no simplemente comprar un activo fuera del país.
EB-5 y real estate no son lo mismo
También es fundamental separar dos conceptos.
Participar en EB-5 no equivale a comprar una vivienda en Florida.
El programa tiene requisitos específicos relacionados con la inversión y la generación de empleo. No cualquier propiedad residencial cumple automáticamente con sus condiciones.
Por otro lado, una persona puede invertir en real estate en Estados Unidos sin tener ninguna intención de utilizar un programa migratorio.
Son decisiones diferentes.
Lo que las conecta es una tendencia más amplia: el interés de determinados inversionistas por construir una mayor presencia económica y patrimonial en Estados Unidos.
Cuando se mira desde esa perspectiva, la noticia sobre EB-5 deja de ser únicamente una noticia migratoria.
Se convierte en una señal sobre cómo está evolucionando la relación entre inversión, patrimonio y movilidad internacional.
La pregunta que debería hacerse un inversionista
El creciente interés por Estados Unidos deja una reflexión sencilla:
¿Dónde quiero construir mi patrimonio durante los próximos 10, 20 o 30 años?
Para algunas personas, la respuesta seguirá estando completamente en su país de origen.
Para otras, tendrá sentido combinar diferentes mercados.
Y para determinados inversionistas, Estados Unidos puede convertirse en una pieza importante de esa estrategia.
El objetivo no debería ser invertir en otro país simplemente porque parece atractivo.
Debería ser entender qué aporta ese mercado al patrimonio que ya existe.
En ese contexto, el real estate puede convertirse en una herramienta interesante para quienes buscan adquirir activos, generar potenciales ingresos y diversificar geográficamente una parte de su patrimonio.
Pero, como cualquier inversión, requiere análisis.
Ubicación, financiación, impuestos, seguros, mantenimiento, demanda, liquidez y horizonte de inversión son solo algunas de las variables que deben estudiarse antes de tomar una decisión.
Estados Unidos como parte de una estrategia patrimonial
El renovado interés por el EB-5 demuestra que algunos inversionistas latinoamericanos están mirando a Estados Unidos desde una perspectiva cada vez más integral.
No solamente como un lugar para invertir.
También como un mercado donde construir activos, desarrollar negocios y crear nuevas posibilidades para el futuro.
Y esa es probablemente la parte más interesante de esta tendencia.
Porque cuando hablamos de patrimonio, la pregunta no debería ser únicamente:
“¿Cuánto puede crecer mi dinero?”
También deberíamos preguntarnos:
“¿Dónde quiero construirlo?”
Para muchos inversionistas, esa respuesta podría estar llevando una parte cada vez mayor de su estrategia hacia Estados Unidos.
Nota: El programa EB-5 está sujeto a requisitos legales, migratorios y financieros específicos. Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría financiera, legal ni migratoria.


